Tapones de oídos internos
Algo curioso he notado que sucede
cuando me encuentro en medio de situaciones muy ruidosas que no puedo evitar, y
en las que aun llevando puestos tapones (con 30dB NRR) y orejeras (de 25 dB NRR),
siento el impacto de los sonidos en los oídos. Al comienzo percibo sumamente
fuertes todos esos sonidos estruendosos, resultándome intolerables, y sintiendo
que voy a terminar muy mal, con dolor e hipersensibilidad. Sin embargo,
conforme van pasando los minutos los voy sintiendo menos intensos, aunque igual
de perturbadores.
La sensación es como si los
canales auditivos en las orejas se comprimieran más y/o como si los tapones se
inflaran más, generando un sellado más efectivo de los ruidos. Gracias a este
efecto termino aguantando más tiempo de lo esperado en medio de ese ruido
intenso, y al final, cuando ya salgo de ese entorno, no experimento, ni
inmediatamente después ni en las horas o días posteriores, ningún dolor a los
oídos ni ningún aumento en la sensibilidad como tampoco en la intensidad del
tinnitus. Incluso siento que mi tolerancia a los sonidos de siempre, mejora
temporalmente.
Me ha sucedido esto por ejemplo
cuando he estado en reuniones o eventos donde ha habido música muy fuerte o
ruidos de la calle recargados, y a la vez gente comunicándose casi a gritos
para hacerse escuchar.
Tal parece que el oído tiene su
propio mecanismo de protección ante sonidos muy fuertes, que en casos como el
mío que tengo hiperacusia, se activan recién cuando el ruido es tan intenso que
sobrepasa la barrera de los protectores auditivos que llevo puestos.
Este mecanismo es el que describe la
Dra. colombiana A. Catalina Vélez-Ortega, profesora en la Universidad de
Kentucky (USA), en un artículo en español publicado en la página web de la
Hearing Health Foundation (HHF), del cual incluyo aquí algunos fragmentos:
“¿Alguna vez te has sentido
sordo o con los oídos tapados después de estar en un lugar con mucho ruido?
Junto a mi equipo de investigadores en la Universidad de Kentucky encontramos
que los canales TRPA1 contribuyen a este fenómeno.
Nosotros encontramos que,
después de una exposición a ruido que genera lesiones en la cóclea, los canales
TRPA1 inician una cascada de eventos para activar las células de soporte que
rodean las células ciliadas de la cóclea.
Después de la activación de los
canales TRPA1, las células de soporte se contraen y alteran la geometría del
tejido en la cóclea, lo que probablemente cambia la agudeza auditiva de forma
temporal.
Varios de los agentes químicos
que usamos para activar los canales TRPA1 normalmente se generan dentro de la
cóclea durante y después de exposiciones a sonidos fuertes. De hecho, algunos
de estos agentes químicos pueden permanecer dentro de la cóclea por varios
días, o incluso semanas, después de un episodio de exposición al ruido.
De esta manera, la activación
de los canales TRPA1 en la cóclea parece ser un mecanismo de protección (como
usar tapones para los oídos) que reduce la exposición a sonidos mientras el
tejido de la cóclea está reparando lesiones recientes que fueron causadas por
ruidos fuertes.”
A. Catalina Vélez-Ortega Fuente: Hearing Health Foundation
Para leer el artículo original completo hacer clic aquí.
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