Inicio Facebook Twitter RSS Contáctame

domingo, 30 de agosto de 2015

| | 0 comentarios | Read More

Niveles de ruido en decibelios

Un excelente gráfico con diversos niveles de ruido a los que uno está expuesto.


Fuente: página de Facebook de la Hyperacusis Research



Enlaces relacionados:

.



domingo, 12 de julio de 2015

| | 0 comentarios | Read More

Cómo superar la Fonofobia: un caso exitoso

 photo Collage Begontildea_zpspltyvv0d.jpg

Les comparto aquí la historia de Begoña, una compañera española que padece de tinnitus e hiperacusia, quien con determinación y valentía logró superar la fonofobia que le sobrevino a causa de esos problemas auditivos. Ella compartió su caso a inicios de este año en una de sus páginas de Facebook, y lo que sigue es un extracto de aquella publicación, narrada en tercera persona:

“Hace unos cuatro años, sobre el 2010, unos ‘amigos’ llamados acúfenos hicieron acto de presencia en una chica, entonces tuvo un cambio en el cerebro consiguiendo acercarse al agua y en esos momentos la fobia que tenía a ella se convirtió en una especie de relajación,  cuando escuchaba sonidos de agua parándose en las fuentes cada vez que las veía. Se sentía muy feliz de ver que estaba desapareciendo ese miedo al agua. Este cambio le supuso un paso muy importante para afrontar los acúfenos, la hiperacusia y la fatiga auditiva. Para ella fue un logro muy importante en su vida.

Para protegerse de los ruidos usaba unos cascos* de ruido ambiental y después de hacer un tratamiento de sensibilización al ruido, en el centro auditivo GAES, se fue quitando los cascos, primero en casa, luego en sitios tranquilos y posteriormente en el gimnasio. El primer sonido que a ella le producía una especie de relajación fue el sonido de los pájaros, y al ir al gimnasio ignoraba el ruido de los coches.  Llegó a hacer ejercicio físico como body balance (ejercicios muy suaves con relajación al final de la clase), body vive,  sin ellos (cascos) con música relativamente alta,  y para ella fue un gran logro y un paso para ver que se puede convivir con hiperacusia. Ella se sintió muy bien y contenta de hacerlo.**

A raíz de los acufenos empezó a nadar,  y consiguió descubrir en la natación  un deporte muy terapéutico en el cual logró mejorar la coordinación de movimientos, los estímulos sensoriales los percibía de forma más relajada, el procesamiento cognitivo como la memoria, la atención, concentración, aumentaron. Aprendió a ser muy persistente teniendo mucha paciencia ante los ejercicios que le suponían más esfuerzo. Ella se sentía estupenda, contenta y satisfecha de todos sus logros y avances que estaba teniendo. Como he contado anteriormente, la fobia al agua ya había desaparecido, y eso también fue un gran avance ya que con el ejercicio disminuía la ansiedad y el estrés que le producían los estímulos sensoriales. En el agua la fatiga auditiva era menor y entonces se sentía muy contenta porque para ella era una fuente de placer.

Posteriormente un día, yendo al gimnasio a nadar, vio un cártel de un máster estupendo, “Máster de coaching e inteligencia emocional”, le llamó la atención y buscó la información en internet. “Esto es algo que tengo que hacer aunque me cueste”, pensó ella, y se fue a informar. Decidió hacerle... Logró muchas cosas... hizo cosas que ella misma se sorprendió y fueron las pruebas ideales para cambiar su mente. La prueba de pisar cristales le ayudó a darse cuenta de que la fonofobia no existía, estaba en su mente el miedo.

Durante esta etapa estaba yendo a terapia cognitivo conductual y con ella consiguió experimentar nuevamente sensaciones, logró gestionar el ruido a través de la relajación, transformando los pensamientos negativos a positivos. Además comenzó a sentir nuevas sensaciones, a través de la vista y del tacto. Está en período de integrar los sentidos de nuevo.

Ha aprendido a gestionar los dolores musculares de la fibromialgia y a autocontrolarse, pudiendo estar más tiempo sentada y gestionando cuando el cuerpo tiene necesidad de moverse. Ahora escucha a su propio cuerpo y sabe cuándo tiene que parar y descansar. El descanso es fundamental para disminuir el estrés y la ansiedad. Con esto está consiguiendo  gestionar las emociones ante los sonidos. Es muy importante para estar en sitios ruidosos.

Empezó a enfrentar otras situaciones como el logro de coger el coche y cada vez que le coge ya está mucho más relajada y más tranquila. Se sentía muy contenta de volver a hacerlo y seguirá practicando para mejorar. Viajar sola y conducir sola... lo que yo veía como imposible, se convirtió en posible.

Ha retomado el trabajo y se ha dado cuenta que está cambiando su forma de pensar, ya que las situaciones estresantes le afectan mucho menos y va logrando gestionar que los conflictos son de las personas. Ahora es mucho más tranquila y es consciente de que ella tiene que controlar su propia vida. Cuando se encuentra dentro del algún conflicto sabe que  son necesarios y que a ella le afectarán lo mínimo posible.

Le gusta mucho bailar ya que cuando está en movimiento el sonido entra mejor en su cerebro y ella misma está más relajada. Un día en un baile estuvo a pocos metros de un altavoz. Se da cuenta que por el oído izquierdo es mucho más sensible al sonido, entonces lo que hace es ponerse enfrente de las personas y observa de donde procede.

Hace poco consiguió dormir al lado de un baile con música alta a través de prestar atención plena al sueño e ignorando el otro sonido.
Su próximo reto será afrontar ponerse delante de un micrófono y coger más el cassette para escuchar música.” ***


* se refiere a las orejeras
** según me comentara Begoña en fecha reciente, en esa etapa inicial, le producía dolor escuchar los sonidos de la calle (los autos y la gente circulando) así como la música alta en el gimnasio, y su mente quería ponerse las orejeras (cascos) para no escucharlos, sin embargo, el audiómetra le había dicho que era mejor estimular los oídos para que no se hicieran más sensibles de lo habitual. Entonces ella persistió, y lo hizo tal como se lo indicó el especialista, es decir, no utilizar las orejeras, consiguiendo al final que ese dolor poco a poco fuera disminuyendo. Con el tiempo se dio cuenta además que el estrés aumentaba ese dolor y la sensibilidad, entonces decidió cambiar y ver las situaciones de forma más tranquila, intentando gestionar ese estado, hasta que descubrió que por sí misma podía modificar los pensamientos siéndole así más fácil hacer muchas cosas. Al principio, en esa etapa de dejar la protección auditiva, no usó tapones sino algodón, pero como veía que no le servía en absoluto, ni le funcionaba, prefirió afrontar la situación sabiendo que el proceso era muy lento. No usó nada, solo llevaba las orejeras por prevención, y hacia lo posible para no ponérselas. Ella misma lo notaba cuando en algún fin de semana se quedaba en casa para descansar la audición, y luego llegaba el lunes y salía: estaba más sensible al sonido. Decidió entonces que los fines de semana tenía que salir también.
*** historia publicada aquí, con la autorización de la autora. 

.

martes, 26 de mayo de 2015

| | 2 comentarios | Read More

Viajando en avión, con Hiperacusia y Tinnitus

 photo Vuelo Piura Collage_zpsxnmtxd52.jpg

El vuelo duró tan solo 1h 15m, desde Lima (la Capital) hasta Piura (al norte del país). Habiendo leído información al respecto, y consultado con algunos compañeros respecto a las precauciones a tener en cuenta, tuve listo entonces un par de tapones nuevos, así como las orejeras de siempre y unos chicles para masticar durante el despegue y en el aterrizaje.


De ida:

Mientras esperaba la llamada en la sala de embarque, me sorprendió que no se sintiera en absoluto el sonido de los aviones de la zona exterior. El ambiente estaba muy bien insonorizado, y contrastaba totalmente con lo que había experimentado varios años atrás cuando el aeropuerto de Lima tenía otra infraestructura.

Al momento del embarque, avanzando por la manga, los tapones y orejeras me ayudaron a atenuar un sonido algo fuerte que se escuchaba al estar cada vez más cerca de la puerta delantera del avión. Era un sonido grave, parecido al de un aparato de aire acondicionado de gran tamaño.

Había también otro sonido, difícil de atenuar, que provenía de las turbinas que estaban encendidas (sobre todo de la turbina del ala más cercana). Era bien agudo y también un poco fuerte. Este sonido si bien resultaba incómodo no me llegó a afectar pues solo lo escuche por unos minutos mientras avanzaba hacia la puerta, disipándose una vez que ingresé al avión. Este sonido también lo percibí al momento de salir del mismo cuando llegué al lugar de destino, ya sin manga, y bajando por la escalera de la parte trasera (el sonido en este caso provenía sobre todo de la turbina que estaba ubicada en la cola del avión). Este sonido de turbina, era muy parecido a aquel que yo escucho siempre como una de las manifestaciones de mi tinnitus.


De Vuelta:

Al igual que en la ida, la sala de embarque en el aeropuerto de la ciudad (Piura), estaba muy bien insonorizada. Al momento del embarque no hubo manga, entonces me tocó subir por la escalera trasera, escuchando nuevamente ese sonido fuerte y agudo de la turbina de la cola del avión. Como el tránsito se estaba dando muy lentamente, tuve que salirme de la fila y alejarme unos metros para no sentir tan cercano ese ruido. Luego regresé cuando ya mi ubicación en la fila estaba más próxima a la puerta del avión. Felizmente no demoró demasiado, y no sentí ninguna molestia posterior.

De regreso en Lima, la salida fue nuevamente a través de una manga colocada en la puerta delantera del avión, y los sonidos existentes fueron entonces similares a los escuchados cuando salí de Lima, no generándome mayor incomodidad tampoco.


Tanto en la ida como en la vuelta:

Dentro del avión lo que se percibía era nuevamente, un sonido grave como de aire acondicionado, de una intensidad alta, pero tolerable llevando colocados los tapones y las orejeras.

Previo al momento del despegue, las turbinas comenzaron a hacer más ruido y el avión comenzó a acelerar hasta que se elevó, momento en que la intensidad de dicho sonido disminuyó. Una vez ya en pleno vuelo, lo que se escuchaba, además del sonido de aire acondicionado, era uno que provenía de la parte delantera del avión y que podría haber sido quizá de las turbinas, pues era un sonido grave también, pero con un cierto temblor o vibración, y de una intensidad más baja. Este sonido apenas lo notaba.

Durante los primeros minutos del vuelo comenzó a sonar música por los parlantes ubicados encima de los asientos. El volumen era bastante alto, y me empezó a molestar. Entonces me acerque a la aeromoza y le pedí que lo bajara un poco, explicándole mi situación, a lo cual ella accedió amablemente. La música siguió sonando durante unos minutos más, a volumen más bajo, y después se detuvo dando paso a unos videos cuyo sonido era bastante moderado y tolerable (esto, considerando que llevaba puestos en todo momento los tapones y las orejeras). 

Siguiendo las recomendaciones de algunos compañeros, mastiqué chicle durante el despegue y el aterrizaje, pero me di cuenta que el hacerlo no generaba ningún cambio, así que en el vuelo de regreso a Lima ya no lo hice. Lo que si servía de vez en cuando (pero no a cada rato), era pasar saliva para que se destapen los oídos. A veces esto ocurría sólo también, sin que yo hiciera nada.

Al momento del aterrizaje, pareció como que el sonido de las turbinas se comenzaba a incrementar nuevamente, pero fue solo por unos segundos.

-------

Aunque durante el abordaje y la bajada del avión, tanto de ida como de vuelta, no se produjo ningún despegue de otro avión, al regreso y ya estando prácticamente fuera del aeropuerto de Lima, si se produjo uno, sin embargo no lo sentí tan fuerte como temía, seguramente gracias a la protección que llevaba (tapones más orejeras).


El viaje fue pues muy tranquilo, y los vuelos, tanto el de ida como el de vuelta resultaron mejor de lo que yo esperaba. No tuve ninguna molestia, ni antes, ni durante, ni después del vuelo. Y no hubo tampoco ninguna consecuencia posterior, es decir, no aumentó de intensidad mi tinnitus ni se acentuó mi sensibilidad a los sonidos en los días siguientes.

.

miércoles, 22 de abril de 2015

| | 2 comentarios | Read More

Mi visita al dentista teniendo Hiperacusia y Tinnitus

 photo Torno dental 1 ed_zpsai5vve8t.jpg

Después de cerca de 11 años de no visitar a un dentista, 9 de los cuales debido a mi excesiva sensibilidad auditiva, en los días pasados me vi forzado a hacerlo pues la amalgama que tenía en un molar (o muela) superior, se había roto dejando su interior totalmente expuesto y causándome mucha molestia al masticar. También sabía que la toxicidad de la amalgama (debido al mercurio), podía presentarse  justamente cuando aquella se rompía o desarmaba.

El mayor problema para ir al odontólogo siempre había sido el tener que enfrentarme al intenso y agudo sonido del torno (esa especie de taladro pequeño), que se suele utilizar en los trabajos dentales, y que en este caso del retiro de la amalgama, era inevitable, pues no solo se tenía que extraer los restos del metal sino también pulir el diente y el nuevo material una vez ya colocado.  

Tuve una primera cita con la odontóloga donde le informé cuál era mi situación auditiva y cuál era también mi preocupación respecto al ruido del torno. Ante esta explicación la Dra. se inquietó y preocupó mucho y me sugirió que antes de proceder a realizar el procedimiento habitual (utilizando el torno), averiguara y confirmara otras opciones, como el uso de láser que yo ya le había comentado desde un inicio. En los días siguientes eso fue lo que hice, y encontré que en los pocos lugares donde contaban con el equipo respectivo, no utilizaban el láser para retirar un material tan duro como la amalgama, sino para otros fines.

Ante esta situación, regresé donde la Dra. y entonces quedamos en que se haría por el método común, pero llevándolo a cabo por intervalos de tiempo cortos, y si era necesario, en sesiones de veinte a treinta minutos por cada cita.

Llegado el día, me sentía bastante preocupado no solo por el hecho de que iba a tener que soportar el intenso sonido del torno, sino también porque debería permanecer sin tapones durante la exposición, pues según había leído, no era conveniente llevarlos puestos, ya que al transmitirse el ruido y la vibración vía ósea, ambos podrían quedar atrapados internamente y generar mayor molestia. Lo único que podía utilizar en todo caso, era solo orejeras.

Antes de comenzar, la Dra. me hizo escuchar el sonido del torno a cierta distancia, para que tenga una idea previa de cuál era su intensidad y característica. Tal como lo esperaba, resultó bien agudo y fuerte.

Sin embargo una vez que comenzó con el trabajo de retirar la amalgama, estando ya el torno dentro de mi boca, sorprendentemente el sonido disminuyó en su intensidad, y dejó de ser tan molesto. Al parecer, el hecho que el torno estuviera dentro de la boca contribuía a atenuar su volumen. Lo que más bien se escuchaba fuerte, al punto que tapaba al ruido del torno, era el sonido chirriante del choque y roce de la piedra (especie de broca) del torno, con la amalgama. Este sonido si llegó a ser un poco molesto, pero medianamente tolerable debido a que era algo grave. Eso sí, la vibración ósea que acompañaba a este sonido contribuía a aumentar la molestia.

El retiro de la amalgama se llevó a cabo por períodos de 40 segundos aprox., con reposos de 50 segundos. Este procedimiento alternado se repitió varias veces (unas 5 por lo menos), hasta que llegó un momento en que ese sonido del roce del torno con la amalgama me comenzó a producir cierto dolor en los oídos, especialmente en el izquierdo que es el más afectado en general. Ante esto le pedí a la Dra. suspender la sesión y continuar la próxima semana.

Felizmente, luego de salir del consultorio, el dolor a los oídos se fue disipando durante el día, y no volvió a aparecer después.

La siguiente semana, se reanudó el trabajo dental procediéndose a retirar algunos restos de amalgama que habían quedado, y para lo cual se repitió el procedimiento anterior pero en solo 2 ocasiones. Tras el retiro total de la amalgama, la Dra. la reemplazó con resina. Luego de aplicarla utilizó la pistola de luz halógena para endurecerla. Esta pistola también producía un ruido grave proveniente de su ventilador, pero era igualmente tolerable. Como este ruido provenía principalmente del exterior, me resultó más efectivo en este caso, utilizar tapones para atenuarlo. Las orejeras más bien no me sirvieron mucho, porque hacían que la vibración interna producida por el contacto de la pistola con la resina de la muela, retumbara más al interior de ellas.

Una vez endurecida la resina, la Dra. tuvo que utilizar nuevamente el torno para pulirla y dejarla al nivel de las demás muelas y dientes, de tal manera que no me incomodara al masticar. El material que utilizó como broca, fue primero la piedra, pero luego cambió a la fresa (metal), para poder avanzar más rápidamente. Aquí se siguió el mismo procedimiento anterior (40 s. de torno, 50 s. de reposo), por 3 veces, luego de lo cual el trabajo dental quedó concluido. En esta oportunidad no llegué a sentir ningún dolor en los oídos como en la sesión anterior, ni tampoco apareció en los días posteriores, ninguna molestia o cambio en relación a la hiperacusia o el tinnitus.

.

martes, 25 de noviembre de 2014

| | 1 comentarios | Read More

¿El refrigerador como terapia para la Hiperacusia y el Tinnitus?

 photo Refrigeradorcocinaed_zps337132fd.jpg

A mediados del 2010 logré mudarme a un lugar más tranquilo dentro de Lima, y a partir de allí experimenté una recuperación significativa en mi hiperacusia y tinnitus. Alquilé un ambiente dentro de la casa de una señora, quien me permitió utilizar su cocina y colocar mi refrigerador en otro ambiente separado, para no sentir molestias por el sonido que emitía. Sin embargo a finales del 2012 ante la imposibilidad de seguir contando con ese espacio para el refrigerador, tuve que buscar otro lugar donde mudarme.

La única alternativa en ese momento fue una especie de mini departamento, también dentro de una casa, donde el refrigerador tenía que estar obligadamente dentro de la cocina. Tuve que resignarme y aceptar las condiciones, sabiendo que tendría que utilizar tapones y orejeras cada vez que se encendiera el aparato mientras yo estuviera en la cocina, o de lo contrario tendría que retirarme a otro ambiente.

Una vez mudado a este nuevo lugar a mediados de enero del 2013, quise probar a exponerme al ruido del refrigerador, pero a los pocos minutos comenzaba a sentirme perturbado, además de notar que el tinnitus aumentaba su intensidad. Así estuve varios meses hasta que comencé a probar el no colocarme las orejeras cuando se encendía el refrigerador, sino unos minutos después, y si empezaba a sentir alguna molestia entonces me las colocaba. Seguí con el proceso durante varias semanas, aumentando paulatinamente el tiempo de exposición, hasta que llegó el momento en que pude mantenerme sin orejeras todo el tiempo que permanecía encendido el aparato (10 minutos). A partir de allí sentí un gran alivio y tranquilidad, porque ya no necesitaba estar pendiente de su sonido ni del tiempo que transcurría (de estar prendido o apagado), tal como lo había venido haciendo anteriormente.

Pero lo más sorprendente y beneficioso fue que el hecho de comenzar a estar expuesto a dicho sonido de manera continua, mis oídos comenzaron a fortalecerse, logrando así mejorar mi tolerancia hacía otros sonidos, como el del microondas, que también estaba dentro de la cocina. Con el microondas me sucedía lo mismo que con el refrigerador, es decir, que si me exponía algunos minutos a su sonido, me comenzaba a sentir muy perturbado, aumentaba el tinnitus, pero además comenzaba a experimentar cierto dolor, pues su sonido es más fuerte que el refrigerador.

Comencé entonces a realizar el mismo proceso de exposición paulatina, sin colocarme las orejeras durante los primeros minutos de encendido, y así poco a poco hasta mantenerme sin ellas durante todo el tiempo de encendido. Al final, ya no necesité tampoco utilizar orejeras mientras usaba este aparato. Lo único que usaba tanto para el microondas como para el refrigerador, eran tapones de espuma, pero unos cortados por la mitad y ya bastante vencidos, lo cual implicaba tener solo una protección mínima.

Ahora viendo en perspectiva, considero que lo que me ha ayudado a mejorar mi tolerancia a muchos sonidos que antes me incomodaban (entre ellos, el de la lavadora por ejemplo), ha sido esta exposición continua al sonido del refrigerador, tal y como ya me había sucedido antes con un frigobar (ver aquí la descripción de esta experiencia). Ha resultado ser nuevamente entonces, como una terapia, pues el sonido del refrigerador, como en la mayoría de los casos creo, es de frecuencias graves, de una intensidad moderada a baja, y emitido por intervalos de tiempo cortos.

Desde mi perspectiva, el utilizar el sonido del refrigerador puede ser una buena opción para realizar enriquecimiento sonoro, sin que su uso implique ningún riesgo para los oídos. En todo caso la recomendación sería no tenerlo en un ambiente muy cerrado ni tampoco muy vacío, para así evitar que el sonido tenga mucho rebote y se produzca un incremento de su intensidad debido a la resonancia.


.


lunes, 27 de octubre de 2014

| | 0 comentarios | Read More

Excelentes sonidos para una “terapia de enriquecimiento sonoro”

 photo ASoftMurmurb_zpsce4e3ede.jpg

Aquí les dejo el enlace al proyecto “A Soft Murmur” (Un Suave Murmullo) de Gabriel, un chico que editó, remezcló y rearregló varios sonidos ambientales que pueden ser útiles cuando se sufre de Hiperacusia y/o Tinnitus:

http://asoftmurmur.com/ 

Con excepción del “Thunder” y el “Singing Bowl”, todos los demás sonidos son bastantes suaves, siendo posible hacer cualquier mezcla de ellos utilizando los deslizadores (potenciómetros) individuales.

“Yo cree A Soft Murmur para mi mismo. Me gusta trabajar en espacios públicos como bibliotecas y cafeterías, pero ellos pueden ser ruidosos y perturbadores.

Escuchar a los sonidos ambientales me ayuda a focalizarme, y me gusta el ser capaz de mezclar diferentes sonidos conjuntamente, para que coincida con el medio ambiente en el que me encuentro.

Parece que a otras personas también que les gusta, así que me he mantenido trabajando en ello”

Gabriel Martin

.

miércoles, 15 de octubre de 2014

| | 6 comentarios | Read More

Un caso exitoso de recuperación del Tinnius con dieta, homeopatía y ejercicio físico

 photo homeopatia2ed_zps5bbcbacb.gif

En esta oportunidad les dejo el caso de Hans, un visitante de este blog que logró recuperarse del tinnitus severo que padecía, y quiso compartir su experiencia con todos Uds:

Hola a todos, 

Les pido que si los acúfenos les están imposibilitando llevar una vida normal y los están llevando a un estado constante de desesperación, se tomen el tiempo de leer mi historia ya que tal vez los pueda ayudar.

Hace un tiempo sufrí un trauma acústico que me generó no solo acúfenos sino una presión insufrible en los oídos. En esta primera instancia traté el problema a tiempo con cortisona, y los síntomas desaparecieron.

Posteriormente a esto, y en base a una operación y el uso excesivo de analgésicos no esteroides (Ibuprofeno, Ketaprofeno, etc.), los cuales pueden cortar la circulación de sangre al oído interno y agravar los síntomas tanto de acúfenos como de presión, mi vida volvió a dar un giró muy poco placentero. 

Los acúfenos se multiplicaron (un 8 de 10 si creáramos una escala) haciéndome imposible dormir, concentrarme, disfrutar de mi vida. Honestamente no supe como iba a seguir viviendo. 

Empecé con búsquedas de soluciones en la internet ante la falta de respuestas de la medicina tradicional, y descubrí insumos que pueden llegar a incentivar la circulación sanguínea de gran manera (Te verde, vitamina c, jengibre, nueces, jugo verde, pepino, salmón, hacer ejercicio, etc), así como insumos que deben ser obviados por completo ya que cortan dicha circulación en seco (café, alcohol, harina, carne, tabaco, sal, azúcar, arroz). El cambio de mi dieta tuvo un efecto casi inmediato.

Además me sugirieron alternativas medicinales que han dado excelentes resultados para los acúfenos, la homeopatía. Este tratamiento se basa en medicinas naturales que fomentan la circulación sanguínea a partes específicas del cuerpo incluyendo el oído interno, así como la generación de una armonía entre cuerpo y mente que ayudan a una retroalimentación positiva de ambas partes evitando la generación de círculos viciosos de estrés y malestar. 

Hoy (27/09/14), una semana después de haber comenzado con el tratamiento homeopático y alterado mi dieta, agregándole a esta un fuerte componente de ejercicio, siento que me volvió el alma al cuerpo. Los acúfenos han casi desaparecido (vuelven esporádicamente ya que el tratamiento durá seis meses y es algo normal cierta recurrencia en los estados iniciales), y cuando están presente lo están con una intensidad casi imperceptible y por muy poco tiempo. 

En esta semana me ha vuelto las ganas de vivir, y me puse como objetivo contar mi historia a todos quienes puedan estar sufriendo lo mismo que yo sufrí y que no le deseo a nadie. 

He hecho pura y exclusivamente ejercicio aeróbico y tapándome los oídos con tapones, ya que el ruido me dispará los acúfenos casi sistemáticamente. Hoy el ejercicio es mi gran aliado pero debes hacerlo 4 o 5 veces por semana sin falta. Fomenta la circulación al oído interno y por ende una reducción de los acufenos.  Es importante resguardarse del ruido (música de gimnasio, gritos, viento) y que esto empeora la situación. 

Con respecto a la homeopatía, fui a consultar a un especialista que ha curado esto varias veces antes, supuestamente y más allá de no estar comprobado, la medicina alternativa ha funcionado para remover acúfenos. Recomiendo ENFÁTICAMENTE que intenten por ese lado, ya que la medicina tradicional por lo general no da resultados para estas cosas, pero la medicina alternativa puede llegar a darlo.  

Estoy actualmente con tres productos que son muy potentes para potenciar la circulación y reducir la inflamación, además de generar una sensación integral de bienestar para reducir el stress y cortar el círculo vicioso de acufeno-stress. De todas formas esto demora meses en hacer efecto, pero ha habido muchos casos de éxito. Sin ir más lejos, el entorno contagia un aura mucho más positiva que la medicina tradicional, que prácticamente te dice que te pegues un tiro. 

De todas formas la homeopatía no sirve si no la complementan con una dieta estricta, al menos en los meses iniciales. Todo esto demorará un tiempo en mejorarse, pero hay que perseverar y disfrutar de cualquier tipo de alivio y mejoría parcial, ya que nos da esperanzas y fuerzas para seguir. 

La siguiente dieta me ha funcionado DE MARAVILLA. Todo mi análisis parte de la base que es la falta de circulación sanguínea que generá daño celular y relleno de aire que dispará el acufeno, así como una inflamación del conducto auditivo que también puede ser el catalizador. La siguiente dieta intenta apuntar a mitigar ambas causas:  

Consumir:

Té verde (3 por día)
Jugo de naranja exprimido (arranqué con dos por día y luego baje a uno)
Jugo verde (un apio, una manzana verde, medio pepino y tres hojas de espinaca, con un poco de agua) 1 por día
Mucho ajo crudo en las comidas
Mucho jengibre
Nueces

Todo esto FOMENTA LA CIRCULACIÓN SANGUINEA AL OIDO INTERNO y reduce la inflamación.


Deje de consumir todo lo que corta la circulación sanguínea:

Sal
Azúcar
Café
Alcohol
Harinas
Arroz Blanco
Frituras
Toda comida alta en sodio (por más que el contenido sea natural)
Comidas altas en grasas saturadas (carne, pollo, etc.)

Todo esto CORTA LA CIRCULACIÓN Y 
DEBE SER EVITADO. Hay que ser muy pero muy estricto, comer mucha fruta cuando uno tiene hambre, y en 4 o 5 días seguramente sientan un alivio. El acúfeno seguirá ahí, pero pueden llegar a sentir un alivio reconocible. 

Obviamente hay más comidas que pueden agregarse y quitarse, pero el lineamiento es que fomente y no corte la circulación.

Yo soy una persona nueva desde que arranque con esto, el acufeno lo siento casi nada, y cuando me viene, me dura muy poquito y con poca intensidad. Me dijeron que en un mes estaría notando las mejorías, pero las he notado en poco más de un par de semanas. 

Investiguen la homeopatía y cambien la dieta rápido…realmente ayuda tanto al acúfeno como al bienestar general. 

Les dejo mi dirección de correo, por favor no duden en contactarme si sienten que los puedo ayudar, hguiscardo@hotmail.com


Saludos y fuerza!



Hans-



.

martes, 2 de septiembre de 2014

| | 0 comentarios | Read More

La plasticidad neuronal, la hiperacusia y el tinnitus

 photo Plasticidadneuronal_zps3b279a1a.png

La plasticidad neuronal o cerebral es la cualidad o capacidad que tienen nuestro cerebro para modificarse a sí mismo, y adaptarse a nuevas situaciones. Sin embargo esta habilidad permanece dormida en nosotros hasta que haya algo que la active.

La plasticidad se activa cada vez que, por ejemplo, aprendemos alguna materia nueva, cuando tomamos contacto con nuevas culturas, cuando entablamos nuevas relaciones interpersonales, cuando alguna de nuestras funciones corporales se ve limitada, etc. Todas estas acciones hacen que nuestra red neuronal se modifique y establezca nuevas conexiones ante los estímulos experimentados.

Pero no es únicamente a través de estas experiencias positivas que la plasticidad cerebral se enciende. También lo hace producto de experiencias no deseadas o negativas, como es el caso del dolor, la privación de estímulos sensoriales, la sobreexposición al sonido (trauma acústico), malos hábitos, etc. Estas experiencias pueden producir una activación “dañina” de nuestra plasticidad, generando una modificación en la red neuronal que nos termine perjudicando. Aunque hay algunos especialistas que consideran que lo que sucede en realidad es que la plasticidad en estos casos no se llega a activar, lo cierto es que de alguna u otra manera se produce un cambio en la forma en que el cerebro procesa determinados estímulos.

En el caso específico del trauma acústico por ejemplo, se ha llegado a establecer una relación entre su ocurrencia y la activación de dicha plasticidad; y así mismo entre ésta y la aparición del tinnitus. Es decir que el tinnitus puede verse inducido por la activación de la plasticidad neuronal a causa de una sobrexposición al ruido.*

Sin embargo, es también a la capacidad plástica del cerebro a la que recurren diversas terapias de sonido que se administran para combatir tanto el tinnitus (buscando que el cerebro se acostumbre o habitúe a su presencia y sonido), como la hiperacusia (reeducando al cerebro a que tolere nuevamente los sonidos ambientales normales). En esta línea se encuentran las terapias de sonido más conocidas, como la TRT, la TSS, o la Neuronomics; y algunas menos convencionales como las terapias en base a música con muesca.



* Cabe aclarar que si bien el trauma acústico puede provocar la aparición del tinnitus, no es siempre debido a la activación de la plasticidad neuronal, pues eso dependerá de la región del sistema auditivo que haya sido afectado por el trauma.

martes, 13 de mayo de 2014

| | 0 comentarios | Read More

Un cambio a la vez …un buen consejo para tratar la Hiperacusia y el Tinnitus

 photo Multitarea3ed_zps8352fe88.jpg

Cuando mi hiperacusia y tinnitus se volvieron severos, comencé a tratarme con un neurólogo, quien al no tener experiencia atendiendo estos problemas auditivos, me indicó que realizara varias acciones además de tomar la medicación. Pero me dio una recomendación especial: que realizara los cambios UNO A LA VEZ, pues si lo que se necesitaba era saber cuál de todas las medidas iba a dar mejores resultados, sería imposible lograrlo si todo se hacia simultáneamente.

Esta indicación si bien parece lógica  y obvia, en la práctica no siempre la solemos considerar. Por ejemplo: cuando tenemos insomnio, podríamos tomar una pastilla, ponernos a leer un libro, tomar un mate, o comer manzanas. Si llegamos a dormirnos por hacer todas estas cosas a la vez, habremos logrado el objetivo; pero si lo que queríamos era saber además cuál de todas no hizo más bien, pues sería imposible.

En mi caso, cuando mis problemas auditivos se complicaron, tomé desesperadamente varias medidas preventivas para así evitar verme afectado de manera adicional por cualquier ruido. Esto me dio un resultado casi inmediato.

Luego de un tiempo, necesité más bien adoptar medidas para revertir la situación y comenzar a mejorar. Entonces tuve que empezar a exponerme a los ruidos ambientales nuevamente. Sin embargo aquí cometí muchos errores, pues quise hacer muchas cosas a la vez sin dar tiempo a ver cuál de ellas era más efectiva. Tales medidas fueron:

- Cambios en la exposición ruido ambiental (regulación del ingreso de ruido)
- Cambio de algún hábito (dieta, uso de utensilios, de aparatos y equipos, ejercicios físicos, salidas a la calle, etc.)
- Cambio o inicio de alguna medicación
- Cambios en el acondicionamiento sonoro de alguna habitación (material acústico).
- Inicio de alguna terapia (sonora o de cualquier otro tipo)
- Cambios en el uso de la protección auditiva

Al final, luego de percibir alguna mejoría en algunos momentos (y retroceso en otros), no pude determinar a ciencia cierta cuál de todas esas medidas estaba generando la diferencia.


Esto cambió cuando me visitó el neurólogo y me dio aquel consejo. Desde ese momento comencé a aplicar un cambio a la vez, y pude darme cuenta con más precisión qué acciones me estaban favoreciendo y cuáles no.

-----------

Si iniciamos o implementamos distintas medidas, métodos o terapias a la vez, no sabremos cuál de todas es la que nos está proporcionado mayor beneficio. Y peor aún, si en caso sufriéramos más bien un retroceso, no sabríamos tampoco cuál de las medidas nos hizo mal, y nos veríamos obligados quizá a suspender todas ellas innecesariamente.

Lo mejor es ir implementándolas poco a poco, con cierta diferencia de tiempo en su inicio (p.e. 1 semana o dos), de tal manera que podamos percibir claramente su efecto individual.

Y del mismo modo, una vez que ya estemos llevando a cabo varias medidas de manera simultanea, cualquier nuevo cambio en alguna de ellas será mejor que sea aislado y no coincidente con algún otro cambio aplicado a otra medida (p.e. subir el nivel del volumen  de la terapia de sonido, y a la vez aumentar la exposición a ciertos ruidos ambientales). 

La idea es que siempre podamos identificar el efecto producido por cualquier cambio que realicemos en las medidas que estemos aplicando, o cuando queramos recién iniciar un conjunto de ellas.

Es probable que el hacer un cambio a la vez no sea viable en todos los casos, sobre todo si se trata de medidas dirigidas a resolver aspectos diferentes de la hiperacusia/tinnitus (p.e. mejorar la tolerancia al ruido, y mejorar el sueño). Pero, si se tratara de combatir un mismo problema a través de varias estrategias, entonces el hacer un cambio a la vez podría ser lo más acertado.


* fuente de la imagen: 

lunes, 31 de marzo de 2014

| | 0 comentarios | Read More

Experiencia exitosa con la hiperacusia y el tinnitus: uso de fármacos

 photo tomar-pastillas-calcioed_zpscd41811f.jpg

Este es el caso de Cas, una argentina que se recuperó del tinnitus y logró manejar su hiperacusia, gracias al uso de medicación y a una actitud más positiva. Su experiencia la publicó en Marzo del 2014 en el grupo Acufenos Hiperacusia del Facebook, y es la que presento a continuación*:

Hola....amigos...Quiero compartir mi historia con ustedes...Padezco Acúfenos e hiperacusia desde el 2005; me acarreó gran sufrimiento físico y psicológico...Tal sea por la incomprensión de mi entorno familiar...Los médicos tardaron años en encontrar un tratamiento que funcionara con mi problema y a la vez no me ocasionara efectos secundarios...Hace 2 años estoy medicada con Escitalopram 10 mg... 1 todas las noches, y mejoré ese acúfeno que me atormentaba tanto...Todo esto lo acompañado de una alimentación sana...No fumo; no tomo café; ni gaseosas…No como en exceso...alcohol, o alimentos saturados en grasas...Ejercicio moderado...Una ayuda muy efectiva para sentirme mejor es una ración diaria de granola...Un preparado que me hago yo misma con avena, miel, pasas de uva, ciruelas, frutas secas y coco rallado...A este tipo de preparación se le puede poner otro tipo de fruta a gusto...Una vez preparado se puede consumir dentro de los 2 días...También es muy importante el uso de tapones en algún momento del día...sobretodo a la hora del descanso...En cuánto a mi optimismo para curar el acúfeno, debo decir que todavía veo que a la ciencia le falta mucho por investigar..y no me siento muy esperanzada. Todos los tratamientos son muy costosos. Pero creo que mejorando la calidad de vida, se combate con éxito muchos de los síntomas que tanto nos aqueja...Y la Hiperacusia…trato de relajarme, llevo una actitud más positiva frente a los sonidos que me perturban…no centrándome tanto en eso…Y de ser necesario…si estás en un día muy alterado…no concurras a lugares ruidosos. Con el tiempo, se va aceptando y entonces te parecen menos hostiles…Espero que mi testimonio les haya servido de algo. Les dejó saludos a todos y es grato saber hay muchas personas, como yo, tratando de no dejarse derrotar por este problema…Fuerza a todos!



* este testimonio es publicado aquí con autorización de la autora.

.

Recomendación General

Se recomienda al lector consultar con un médico especialista antes de iniciar o suspender cualquier acción a partir de la información encontrada en este blog, ya que esta, si bien busca ser siempre exacta y correcta, es proporcionada básicamente con fines informativos y referenciales. De igual forma, las sugerencias y recomendaciones presentadas aquí, y que son emitidas a partir de la experiencia personal del autor, deberán ser evaluadas a la luz de cada caso particular para determinar la conveniencia o no de su seguimiento.


Perfil


NOMBRE: JULIO

ACTIVIDAD: MUSICO / PRODUCTOR

LUGAR: LIMA-PERU


Artículos más leídos